La formación bonificada como argumento de venta
Si eres una empresa de formación, consultor o formador freelance, poder ofrecer formación bonificada a tus clientes empresariales es una ventaja competitiva de primer orden. Permite que el cliente pague una parte muy reducida (o nada) por la formación, lo que elimina una de las principales objeciones de compra: el precio.
Sin embargo, ofrecer formación bonificada no es tan sencillo como añadir una línea al presupuesto. Hay requisitos, responsabilidades y una gestión administrativa que no puedes ignorar.
¿Qué necesitas para ofrecer formación bonificada?
Opción A: Actuar como Entidad Organizadora directamente
Puedes registrarte en FUNDAE como entidad organizadora y gestionar la bonificación directamente para tus clientes. Esto te da control total del proceso pero requiere:
- Conocimiento profundo de la normativa y la plataforma de FUNDAE
- Recursos para gestionar la documentación de cada curso
- Asumir la corresponsabilidad ante posibles inspecciones
Opción B: Delegar la gestión en un gestor especializado
La alternativa más común entre formadores que no quieren dedicar tiempo a la gestión administrativa es delegar en una empresa como Forgestión. En este modelo:
- Tú te centras en lo que haces bien: impartir formación
- El gestor se ocupa de toda la tramitación
- Puedes ofrecer el servicio a tus clientes sin ser experto en FUNDAE
El proceso desde el punto de vista del formador
1. Captación: presentas a tu cliente la posibilidad de bonificar la formación. Le explicas que puede recuperar parte o la totalidad del coste a través de FUNDAE.
2. Planificación: defines con el cliente el programa formativo, los participantes, las fechas y el formato (presencial, online o mixto).
3. Comunicación previa: antes del inicio, se comunica la acción formativa en FUNDAE. Este paso es crítico y debe hacerse con suficiente antelación.
4. Impartición: impartes la formación respetando exactamente lo comunicado: horario, contenidos, número de participantes.
5. Documentación: durante y después de la formación, se genera toda la documentación requerida.
6. Cierre: se comunica la finalización, se imputan costes y la empresa aplica la bonificación.
Cómo facturar la formación bonificada
Existen diferentes modelos de facturación cuando trabajas con formación bonificada:
- Precio total al cliente: el cliente paga el precio completo y luego recupera la bonificación
- Precio neto menos bonificación: el cliente paga solo la diferencia entre el coste y la bonificación estimada
- Gestión incluida en el precio: el precio de la formación incluye la gestión de la bonificación
Cada modelo tiene implicaciones diferentes en la relación con el cliente y en la gestión administrativa.
Argumentos para vender formación bonificada
- "Tus empleados se forman y a ti no te cuesta nada"
- "El crédito que tienes se pierde al 31 de diciembre si no lo usas"
- "Es formación que ya tienes pagada pero que aún no has utilizado"
- "Nosotros nos encargamos de toda la gestión; tú no tienes que preocuparte de nada"
¿Quieres ofrecer formación bonificada a tus clientes sin complicaciones? Trabajamos con formadores de toda España como partner de gestión FUNDAE.